Bases culturales del mundo moderno

Se denomina Edad Moderna al período que se extendió entre los siglos XV y XVIII. En ella podemos reconocer los siguientes procesos:

 

• En los siglos XV y XVI se consolidó la burguesía, grupo social que confirmó su protagonismo económico y cultural. En estrecha relación con ella, la economía mercantil siguió progresando y surgió el sistema económico que llamamos capitalismo. Paralelamente, el Humanismo y el Renacimiento plasmaron una nueva manera de entender al ser humano y el mundo. Los vientos de cambio también alcanzaron a la Iglesia Católica, que sufrió una gran ruptura con la Reforma protestante e inició un propio camino de recuperación a través de una reforma interna, la Contrarreforma. En el plano político, en el contexto de la formación del Estado moderno, en varios reinos se desarrollaron monarquías autoritarias. Algunos Estados iniciaron un proceso de expansión, fortaleciendo la economía capitalista y ampliando el mundo conocido por los europeos.

 

• En los siglos XVII y XVIII se profundizaron las tendencias anteriores. Las monarquías se consolidaron como el poder político más importante dando paso al absolutismo en gran parte de Europa. Algunos Estados llegaron a ser grandes potencias, desencadenándose una serie de guerras entre ellos, producto de una competencia política, económica y territorial. El siglo XVII fue el siglo del Barroco, un arte que expresaba con dinamismo las contradicciones de la época. También fue entonces cuando surgió la ciencia moderna, un saber que se fue liberando de las trabas impuestas por la religión, para asentar el dominio de la razón. La exaltación de esta última fue uno de los fundamentos de la Ilustración, el gran movimiento cultural del siglo XVIII que terminó por cuestionar el orden existente, calificado como “Antiguo Régimen”, sentando las bases de los procesos revolucionarios que abrirían paso a nuevos tiempos.